La asignatura
Instrumentos de Evaluación Psicológica está orientada a facilitar la
adquisición de los conocimientos necesarios,
para la administración y calificación de los diferentes instrumentos de
Evaluación en el campo de la Psicología en Salud.
Esta asignatura
presenta los instrumentos de medida que utiliza la disciplina Psicodiagnóstico,
la cual es conocida también con los nombres de Evaluación psicológica,
Exploración Psicológica, y en ocasiones Test Psicológico. Esta disciplina forma
parte de los planes de estudio de la carrera de Psicología en todas las
universidades del mundo.
Los objetivos de la
asignatura consisten en que el alumno:
• desarrolle la
habilidad de aplicar y calificar algunas pruebas de evaluación psicológica de
uso frecuente en la práctica de la profesión en el sector de la salud.
• identifique las
funciones que debe realizar y los problemas que pueden presentar en el desempeño de las mismas.
• utilice
adecuadamente el método de la
observación durante la aplicación
de las pruebas psicológicas.
• desarrolle la capacidad para el desempeño de sus
funciones en un colectivo de trabajo acorde a los principios
ético-profesionales y a una profunda formación de los valores humanos.
Para desarrollar
estas habilidades las clases serán eminentemente prácticas. En la clase,
primero se procederá a explicar, por cada prueba que se estudia, los
fundamentos teóricos que la sustentan y las orientaciones metodológicas para su
aplicación y calificación, seguidamente se ejercitará la aplicación y
calificación de los tests en dúos de alumnos; un alumno aplicará al otro el
test y viceversa, y cada estudiante calificará su propia prueba; también se ejercitarán
estas habilidades en trabajos prácticos extra-clase.
Durante el curso
tenemos cortes evaluativos, la entrega de trabajos prácticos que el alumno debe
realizar por escrito sobre la aplicación del tests y su calificación, señalando
además de la consigna y condiciones de la aplicación, el resultado de la observación a la persona
examinada.
El sistema de
habilidades a desarrollar durante el curso será:
• Aplicar y calificar
diversos instrumentos
• Utilizar
adecuadamente el método de la observación durante la realización de sus tareas.
Desarrollo
histórico y los fundamentos teóricos y metodológicos que dan origen a la
aparición de los Tests
1.1. Introducción
Los instrumentos de
evaluación psicológica son las técnicas mediante las cuales se recogen los
datos referentes a las características psicológicas de las personas estudiadas.
Son muchos los instrumentos que sirven para este fin y variadas son también las
formas que adquieren los test, su modo de presentación, el material con que
están hechos, el objetivo que persiguen, etc., es tan amplia la cantidad de
instrumentos que existen que se encuentran clasificados en diversas categorías,
y todos ellos constituyen el arsenal tecnológico y metodológico con que cuenta nuestra
ciencia para realizar sus mediciones; estos instrumentos constituyen la base
sobre la cual descansan los fundamentos de la exploración y el análisis del
comportamiento del hombre, concebidos de tal forma desde que surge la necesidad de evaluar las diferencias
humanas.
Los instrumentos
psicológicos son construidos en base a teorías psicológicas que intentan
explicar el comportamiento humano. Los resultados de los mismos se integran al
proceso evaluativo y a la toma de decisiones en relación a la persona en
estudio; de forma tal, que la aplicación de los instrumentos de medida se
constituye en la fase más importante del proceso de evaluación psicológica;
igual ocurre en cualquier otro campo de la actividad humana, donde el uso
correcto o incorrecto de los instrumento de medida determinan la calidad de la
información que se obtiene, y por ende de las conclusiones finales a las que se
arriban par- tiendo de dichos datos.
1.2. Orígenes
y desarrollo de los instrumentos de evaluación psicológica
Para hablar del
origen y desarrollo histórico de los instrumentos de evaluación psicológica
tenemos que remontarnos a la época en que se constituye la Psicología como
ciencia independiente; este hecho está muy ligado al nombre de Wilhelm Wundt
(1832-1920), psicólogo alemán, al que algunos autores consideran el padre de la
Psicología. Wundt, a finales del siglo XIX crea el primer laboratorio de
psicología experimental (1879); en ese laboratorio estudia las cualidades y los
procesos psíquicos de forma aislada, mediante técnicas de laboratorio. Sin embargo, en ese mismo tiempo, y también
anterior a Wundt, existían otras ideas acerca del estudio de los fenómenos
psíquicos, pero desde una óptica diferente a lo que planteaba el psicólogo
alemán; esas otras ideas referían que si bien todas las personas son muy
parecidas en cuanto a sus procesos psíquicos; memoria, atención, inteligencia,
emociones, etc. También son diferentes en relación a esos mismos procesos
psicológicos en los cuales son semejantes. Un grupo de psicólogos se interesó
en el estudio de los procesos psicológicos como lo hiciera Wundt, y otros se
inclinaron por el estudio de las diferencias observadas en esos mismos procesos
psíquicos, de unas personas a otras. Es precisamente esta idea sobre las
diferencias entre las personas, y el cómo medir dichas diferencias lo que da origen
al surgimiento de los instrumentos de evaluación psicológica.
Fernández
Ballesteros (1993), al hablar de la historia del Psicodiagnóstico, diferencia
las fuentes del mismo de su constitución como disciplina científica. Distingue
la prehistoria de la historia, de acuerdo a determinados ejes de referencia: en
la primera sobresalen los grandes paradigmas del conocimiento humano (mítico,
racional-especulativo y científico), y en la segunda, los grandes modelos
psicológicos (experimental, correlacional y aplicado).
El período místico
trata de la astrología y el horóscopo como la etapa más antigua de la
evaluación psicológica; a este período le sigue el racional-especulativo, en el
cual los esfuerzos para describir y determinar la conducta en las personas se
basan en la fisiognomía, estas ideas
aparecen en personas tan lejanas en el tiempo como Hipócrates (a. de C) y otros
tan cercanos a nuestros días como son los trabajos tipológicos de Kretschmer, 1923; Sheldon, 1940; Thomas, 1970 y otros autores.
Al hablar de la
constitución de la evaluación psicológica como disciplina científica hemos de
citar a Francis Galton, McKeen Cattell y Alfred Binet.
Con los aportes que
realizan estos investigadores parecen quedar establecidas las bases
conceptuales, metodológicas y tecnológicas del psicodiagnóstico.
Los comienzos de la
evaluación científica de las diferencias humanas se deben en parte a los
esfuerzos de Galton (1822-1911), quien
funda en Londres, en 1884, un Laboratorio Antropométrico, donde realiza mediciones
a las personas sobre su estatura, peso, capacidad auditiva, agudeza visual,
capacidad sensorial discriminativa y otra serie de evaluaciones sensoriales,
perceptivas y motoras, su mayor aportación fue la sistematización de la
recogida de datos y su tratamiento estadístico. De esta forma, introduce las
bases de la evaluación cuantitativa de las diferencias humanas y da inicio al
estudio psicológico de las diferencias individuales frente a la psicología
experimental de finales del siglo XIX;
algunos autores consideran esto como el punto de partida de los test
mentales.
A Galton se le
considera el fundador de la Psicología diferencial mientras que otros autores
otorgan este merito a W.
Stern, quien en 1900
publicó un trabajo " Sobre la psicología de la diferencias
individuales".
M. Cattell,
psicólogo estadounidense, 1861-1934, es otro de los grandes de la evaluación
psicológica: introduce el concepto de tests mental en 1890; publicó varias
pruebas sobre ejecuciones específicas de los sujetos a nivel sensorial,
perceptivo y motor, destacándose en el estudio diferencial de los tiempos de
reacción; rechaza la introspección como método de estudio y se pronuncia por la
necesidad de que las medidas obtenidas en
los tests sean objetivas, con ese fin
plantea el uso de baterías de pruebas para la evaluación psicológica, en el año
1896, introduciendo de este modo el concepto de
batería de pruebas.
Las principales
aportaciones de este autor son: el concepto de test mental como instrumento de
medida de determinadas características psicológicas; la creación de técnicas de
evaluación de funciones sensoriales, perceptivas y motoras, agrupadas en dos
baterías de pruebas, siendo el primer autor que utiliza el término "batería
de pruebas"; y su énfasis en la utilización de medidas objetivas en los
test mentales.
El trabajo de
Alfred Binet, 1857-1911, en Francia, marca un avance cualitativo importante en
el estudio de las diferencias individuales, este autor propone un nuevo enfoque
en la evaluación psicológica. Su objetivo no son las diferencias de las
funciones sensoriales, perceptivas y motoras planteadas por Galton y Cattell;
su interés en las diferencias individuales se dirige a la evaluación de las
funciones psíquicas superiores.
Para lograr ese
objetivo de evaluar las funciones psíquicas propone el método de los tests
mentales, y preocupado por la objetividad de esto instrumentos, plantea:
·
Que dichas pruebas deben ser sencillas,
·
que en su aplicación se invierta poco tiempo,
·
que sean independientes del examinador
·
que los resultados obtenidos puedan ser contrastados por otros observadores.
En el trabajo que
realiza con niños, en cuanto al estudio diferencial del niño normal y el
retrasado mental considera tres métodos: el examen médico, el examen escolar
que realiza el maestro y el diagnóstico psicológico que evalúa los procesos mentales superiores del sujeto
mediante su ejecución en una prueba, dando lugar así, junto a su colega
Theodore Simon, al primer test de inteligencia, en 1905.
De este modo, Binet
introduce el primer concepto claro de diagnóstico psicológico. Introdujo el
concepto de edad mental, al considerar que la inteligencia se incrementaba con
el desarrollo y el concepto de retraso mental también se encuentra muy
relacionado con sus trabajos. Binet y su escala han sido tan determinantes para
el psicodiagnóstico, que se ha llegado a afirmar que la publicación de la
escala Binet-Simon marcó el paso definitivo de la evaluación psicológica como
disciplina científica.
La trascendencia de
Binet para la evaluación psicológica llega a nuestros días; su escala de
inteligencia fue adaptada en 1916 a la población norteamericana y desde
entonces se conoce como el Test de Stanford Binet, el cual ha sido revisado en
varias ocasiones para su ajuste adaptativo y más tarde, revisiones de la prueba efectuada en 1960 y
en 1973, dieron lugar a un nuevo instrumento que ha adoptado el nombre de
Terman Merrill.
Estos tres autores
son los iniciadores de la constitución de nuestra disciplina, y comparten ese merito con otros científicos,
como por ejemplo los primeros psicólogos matemáticos Pearson y Spearman, que en la última década del siglo XIX dan
lugar a importantes técnicas estadísticas que son la base matemática necesaria
para los estudios de grupo propios de la Psicología diferencial, a través de
los cuales serán construidos los tests psicológicos.
Otra figura
importante es Lightner Witmer (1867-1956),
es el iniciador de la aplicación clínica de la evaluación psicológica,
él crea la primera clínica psicológica dirigida al diagnóstico y tratamiento de
problemas académicos y de conducta de los niños. Es uno de los fundadores de la
disciplina de evaluación psicológica como método científico. Su trabajo no
se limitaba al uso de los tests,
utilizaba otras técnicas entre ellas se destaca el método de la observación.
La comprensión y
apreciación de las aportaciones de estos pioneros de la disciplina sigue siendo
incluso hoy motivo de revisión y estudio, pues permite adentrarse en las bases
de la propia disciplina.
La constitución de
la evaluación psicológica como disciplina abarca un período aproximado de 1890
a 1910, período en el cual se perfila el concepto de Evaluación Psicológica
como una disciplina de la Psicología Científica, dedicada a la exploración y al
análisis de la individualidad, a través de la medición de aptitudes y
características de la personalidad, para lo cual utiliza instrumentos de medida
que adoptan el nombre de "Tests mentales".
1.3. Momentos que
marcan el auge de los instrumentos de evaluación psicológica
Posterior a Binet y
en la primera mitad del siglo XX, hubo un gran desarrollo en la creación de
instrumentos de evaluación psicológica siguiendo la línea psicométrica;
acontecimientos internacionales propician este incremento:
La I Guerra Mundial
(1914-1918) favorece el auge en la creación de instrumentos de evaluación
psicológica.
Se solicita a los psicólogos la necesidad de
clasificar a los soldados sobre la base de dos aspectos de utilidad a los fines
de la contienda:
1. El ordenamiento de los hombres basado en la
capacidad intelectual, lo que motivó el desarrollo de los tests de
inteligencia: el Alfa y el Beta.
2. La tipificación
de los soldados en cuanto a la posibilidad de que pudieran sufrir crisis
nerviosas, esta necesidad dio lugar a que el psicólogo estadounidense Robert
Woodworth elaborara la "Hoja Personal de Datos", que es considerada,
por algunos autores, como el antecedente de los modernos tests de personalidad.
La II Guerra
Mundial (1939-1945) realiza a los psicólogos las mismas encomiendas, lo cual
posibilita la aparición de nuevos instrumentos.
Entre la I y II
Guerra Mundial, etapa donde se mantienen las hostilidades entre los países
participantes en la guerra, también se
desarrollan un amplio número de test psicológicos con el modelo psicométrico,
como por ejemplo el Wais en 1930 y Las Matrices Progresivas de Raven en 1936.
Los instrumentos
psicométricos no son los únicos que surgen en la primera mitad del siglo XX.
Desde una perspectiva diferente y a partir de la obra de Freud,
La interpretación
de los sueños, publicada en 1900, aparecen algunas técnicas para el estudio de
la personalidad que se les denomina técnicas proyectivas. Algunos ejemplos de
técnicas proyectivas:
1906: Test de
asociación de palabras de C. Jung
1921: El Rorschach
de Hermann Rorschach
1926: Test del
dibujo de la figura humana de Goodenough.
1938: TAT de Murray
1944: El Test de
tolerancia a la frustración, de Rosenzweig
En general, se
puede decir que en la primera mitad del siglo XX se originan y consolidan los
modelos psicométrico y proyectivo en su concepción teórica y tiene lugar un
aumento considerable la producción de instrumentos y técnicas de evaluación
psicológica.
1.4. Instrumentos psicométricos
Hemos utilizado el
término de instrumentos psicométricos en el proceso de evaluación psicológica.
·
Los términos psico y metría, significa: medida de los fenómenos
psíquicos.
Por tanto, los test´s
psicométricos intentan medir habilidades cognitivas o rasgos de
personalidad, en las personas
estudiadas.
Los test´s
psicométricos son instrumentos estructurados, es decir, en ellos la persona
tiene que escoger, entre alternativas de respuestas posibles, aquella que
considera se ajusta mejor en su caso particular. Por ejemplo:
1. En el Test de
Matrices Progresivas de Raven, se le presenta a la persona un cuadro al que le
falta una parte, la persona debe escoger la parte que falta entre 6 u 8
alternativas posibles.
2. En el test 16 PF
de Cattell, se le presenta al sujeto una serie de preguntas y la persona tiene
que elegir, ante cada pregunta, una de las 3 alternativas de respuestas posibles,
aquella que se ajusta mejor en su caso particular.
El uso de estas
técnicas psicométricas, vincula a la evaluación psicológica con otra disciplina
del campo de la Psicología Científica, la cual se ocupa de la construcción y elaboración de los instrumentos de medida: la Psicometría.
La Psicometría
garantiza que los instrumentos de medida sean debidamente estandarizados y
posean la validez requerida que haga posible dichas medidas y posibiliten la
diferenciación de unas personas en relación a otras en determinada población.
Las técnicas
psicométricas quedan englobadas dentro del proceso de evaluación psicológica;
el proceso evaluativo utiliza las pruebas psicométricas como instrumentos de
medida con el objetivo de alcanzar una información más amplia del sujeto, que
le permita al investigador, crear hipótesis de trabajo, que orienten su
proceder evaluativo y diagnóstico.
1.5. Fundamento teórico. El modelo psicométrico o
de los atributos
El modelo
psicométrico para la evaluación psicológica, como hemos visto, surge por la
influencia de la psicología diferencial dada la necesidad de realizar el
trabajo de diagnóstico o diferenciación de unas personas con relación a
otras. Es decir, la valoración de las diferencias individuales se obtiene
mediante la ejecución, por parte de los sujetos, en diferentes test o instrumentos
de evaluación. De este modo, se identifican rasgos o dimensiones que tienen que ver con las funciones
intelectuales
o con
características de la personalidad del sujeto estudiado. Una vez definidos estos
rasgos adquieren valor explicativo para fundamentar el estudio realizado.
Estos tipos de instrumentos tienen en su base los aportes de Galton, Cattell y Binet referidos
previamente.
El fundamento
teórico que explica el modelo psicométrico considera, que la conducta está
determinada por atributos intrapsíquicos estables, por lo que la tarea evaluadora
consiste en la búsqueda de las manifestaciones externas de la conducta, que nos
sirven de indicadores del estado interno de dichos atributos no evaluables
directamente. La relación entre los atributos internos y las manifestaciones
externas (que son las respuestas a los tests) están basadas en las técnicas
correlacionales que aporta la estadística; una vez conocida esa relación, y
dado que los atributos internos son estables, se puede predecir cómo será el
comportamiento futuro de una persona. A
esos atributos internos, en función de los cuales se explica la conducta, se
les denomina rasgos. Los rasgos son constructos hipotéticos, teóricos,
inferidos de la observación de la covariación de conductas simples.
Expliquemos estos
fundamentos teóricos con lo que nosotros hacemos habitualmente: todos tenemos
la tendencia a evaluar a las personas en base a determinados rasgos o aptitudes
que observamos en ellas. Por ejemplo, decimos, Pedro es muy inteligente, y Juan
es menos inteligente que Pedro.
La manifestación
externa de la conducta nos dice que Juan es inteligente pero que Pedro lo es
mucho más (fíjense que estamos atribuyendo atributos estables en Juan y Pedro utilizando
la manifestación externa de la conducta)
También podemos
decir, Pedro no ha desarrollado aún toda su capacidad para las matemáticas, es
decir sabemos que Pedro tiene habilidad para las matemáticas pero también
pensamos, en base a la observación, que tiene mayores potencialidades para las matemáticas que aún no ha desarrollado;
por lo tanto, creemos que Pedro debe estudiar Matemáticas, pero Juan no debe
estudiar matemáticas (en este caso estamos considerando, a partir de la
manifestación externa del comportamiento de Pedro, cómo se encuentra el
atributo o los atributos internos que posibilitan su habilidad para las
matemáticas. Y también estamos infiriendo el estado de esa capacidad interna,
no observable, en Juan) De tal forma, hemos realizado una
"clasificación" y "predicción" a punto de partida de la
conducta externa observada.
El modelo
psicométrico parte de criterios similares pero utilizando la
"objetividad" de instrumentos de medida. Los seguidores de este
modelo consideran que la personalidad está formada por rasgos o aptitudes que son
estables en el individuo y conforman su estructura básica de personalidad, por
lo tanto, ellos plantean: si se tiene un instrumento de medida que permita
conocer la magnitud "objetiva" del rasgo que presenta cada persona en
su conducta externa, se puede predecir
la conducta futura en la persona evaluada. Las técnicas psicométricas son esos
instrumentos que posibilitan evaluar en qué medida un rasgo interno, está presente
en cada persona; es decir, en todo momento Pedro tendrá igual capacidad para
las matemáticas, por ejemplo. El criterio de la estabilidad de los rasgos, es
lo que permite predecir la conducta una vez que se ha medido el rasgo.
Los resultados
obtenidos en los tests de inteligencia y aptitudes pueden ser buenos
predictores de la ejecución futura del individuo en otros contextos, como se ha
probado repetidamente, por ejemplo, en el campo del rendimiento académico; pero
la tarea evaluadora con estas técnicas se quedan en el objetivo
"clasificatorio y predictivo".
De tal forma se
concluye en este modelo:
• que las manifestaciones externas en los tests sirven de
indicadores del estado interno de los atributos o rasgos no evaluables
directamente; y que dada la estabilidad de los atributos internos, los resultados
de los tests sirven para clasificar a las
personas en relación al rasgo estudiado, y para predecir su
comportamiento futuro.
• que el criterio de atributos intrapsíquicos estables es producto
de la elaboración de constructos hipotéticos, teóricos, inferidos de la
observación de conductas simples.
1.6. Los instrumentos
para la medición de la inteligencia y las aptitudes
En la primera mitad
del siglo XX se desarrollan los estudios psicométricos que se llevan a cabo
sobre la inteligencia, dando lugar a una polémica trascendental acerca de la
estructura factorial de la misma.
Por una parte la
teoría de los factores de Spearman que considera la existencia de un factor
"G" de la misma. El factor "G", para Spearman, es
una función o grupo de funciones común a cualquier actividad intelectual.
Y con igual importancia está presente la
teoría de la pluralidad de factores de
Thurstone. Ambas posiciones dan lugar a
que se creen gran cantidad de pruebas dirigidas a medir las aptitudes del
individuo. Finalmente, se reconoce la existencia de un factor general
"G" que explica gran parte pero no toda la varianza, y la presencia
de factores, de grupo que también explican una parte significativa de esa
varianza.
La evaluación
psicométrica de la inteligencia y de las aptitudes, que estudiaremos, consiste en medir las ejecuciones de los
sujetos en distintas pruebas y comparar sus resultados con los de otros sujetos
pertenecientes al grupo normativo o de referencia, que está constituido por
personas del mismo sexo y/o edad cronológica y/o nivel socioeconómico y/u otro tipo
de variables, para obtener conclusiones respecto a las habilidades cognitivas
del sujeto. Para realizar dicha comparación se utilizan tablas normativas,
estas tablas presentan los valores normativos para dicha población.
Los tests de
inteligencia y aptitudes establecen diferencias en la ejecución de las
personas, dentro de determinada situación ambiental, que pueden ser utilizadas
para distinguir grupos de sujetos (por ejemplo, deficientes mentales de
distintos niveles, no deficientes, inteligencia baja).
Asimismo, los
resultados de los tests de inteligencia y aptitudes pueden ser buenos
predictores de la ejecución futura del individuo en otros contextos, como se ha
probado repetidamente, por ejemplo, en el campo del rendimiento académico. Pero
la tarea evaluadora con estas pruebas se acaba en el objetivo clasificatorio y
predictivo.
Ya a principios de
los sesenta, al hablar de los usos y abusos de los tests, Anne Anastasi (1970)
comentaba que una mala utilización común de los tests provenía de la confusión
de medida con etiología. Se refería entonces a la influencia de factores
ambientales sobre las puntuaciones de los tests, ya que se miden muestras de
conducta, que como tales están sujetas a la incidencia de factores del medio,
debiendo limitar el uso de los tests para comparar diferentes grupos ante la
pregunta ¿Cuánto difieren estos grupos bajo las condiciones culturales
existentes?
Podemos concluir,
en relación a la evaluación psicológica realizada con instrumentos de medida,
la importancia que tienen en el desempeño que se alcanza en un test, las
condiciones que rodean a la persona en un momento dado, lo cual resulta
independiente de la verdadera posibilidad que posee dicha persona en cuanto a
lo que se mide.
1.7. Los
instrumentos para el estudio de la personalidad
La otra vertiente
del modelo psicométrico son los cuestionarios de personalidad. Para la
evaluación de la personalidad se ha diseñado un gran número de técnicas. Desde
el punto de vista teórico, el cuestionamiento
de los tests psicométricos de la personalidad se centra en torno a la
consistencia de la conducta, en distintas situaciones frente a la especificidad
situacional de la misma. Los partidarios
de la consistencia de la conducta
independientemente de la situación, explican el comportamiento en base a
disposiciones o rasgos que ya vienen
dados, citamos algunas consideraciones al respecto: los que plantean la consistencia de los
rasgos de personalidad por las características físicas que tiene la persona,
entre los que encuentran Sheldon, Kretschmer;
otros autores consideran lo estable de la conducta partiendo de
variables fisiológicas como es el caso de Eysenck, Claridge; Cattel, por
ejemplo ,incorpora las condiciones del medio cuando habla de la conducta, pero
lo hace desde una posición que enmarca lo endógeno o lo que ya viene dado como rasgos
estables en el proceso de interacción individuo-medio, que da lugar, por lo
tanto, a una forma de interrelación única para cada sujeto; otros autores
opinan que la conducta está fijada biológicamente en la especie humana, igual
que sucede con los animales; en fin, esta posición deja un margen nulo o muy
estrecho al factor histórico-personal y
sociocultural en la determinación de la conducta.
Los objetivos de la
evaluación con los cuestionarios de personalidad se restringen a la
clasificación y a la predicción, igual que se comentó antes para los tests que
miden habilidades cognitivas. Los constructos utilizados en estos tests son
igualmente inferidos, son hipotéticos, permitiéndonos únicamente obtener
conclusiones acerca de datos comparativos de grupos de personas, basados en la
norma poblacional. Estos instrumentos permiten encontrar correlatos entre
conductas, pudiendo predecir el comportamiento con cierta probabilidad. Los
rasgos no tienen dimensión explicativa de la conducta de las personas, al menos
la mayor parte de los rasgos derivados del modelo psicométrico, y carecen de
utilidad para el tratamiento.
1.8.
Características generales de las técnicas psicométricas
Los tests psicométricos
son instrumentos estructurados en los cuales la persona evaluada tiene que
escoger, entre alternativas de respuestas, aquella que considera se ajusta
mejor en su caso particular. Comentamos diversas características de este
modelo, como son:
• Los tests psicométricos se basan en el principio de medir la
ejecución de las personas en los mismos y comparar sus resultados con los
obtenidos por otros sujetos pertenecientes al grupo normativo o de referencia.
Grupo normativo que está constituido por personas del mismo sexo y/o edad
cronológica y/o nivel socioeconómico y/u otro tipo de variables, para obtener
conclusiones respecto a las habilidades cognitivas de los sujetos estudiados.
· En este modelo la
conducta se entiende determinada por atributos intrapsíquicos estables, por lo
que la tarea evaluadora consiste en la búsqueda de las manifestaciones externas
(que son las respuestas dadas en los tests). Estas manifestaciones sirven de indicadores
de los trastornos internos no evaluables directamente. Las relaciones entre los
atributos internos y las manifestaciones externas están basadas en las técnicas
correlacionales.
• Los atributos internos, en función de los cuales se explica la
conducta, se les denomina rasgos. Los rasgos son constructos hipotéticos, teóricos,
inferidos de la observación de la covariación de conductas simples.
• Las técnicas psicométricas, por tanto, son instrumentos de
evaluación de rasgos o aptitudes, que en una u otra magnitud conforman la
estructura básica de la personalidad en cualquier ser humano.
En su concepción
está el criterio de la estabilidad de esos rasgos en las personas, lo que
permite predecir su conducta una vez que se han medido.
• Este modelo no tiene en cuenta el contexto en el que está
inmersa la persona que contesta el test.
1.9. Técnicas
proyectivas
Las técnicas
proyectivas deben su nombre al término proyección, introducido por Freud en
1894 y que, nuevamente, elabora en 1896
en su obra
Las Neuropsicosis
de Defensa, obra donde se acuña el concepto de proyección como mecanismo de
defensa.
Desde entonces se
define este concepto como el mecanismo a través del cual se atribuye a otros
(personas u objetos) sentimientos y emociones internas, reprimidas, que de ser
conscientizadas crearía angustia, por lo que se extroyecta hacia otra persona,
quedando liberado el sujeto del estado de tensión que tales emociones le producirían.
Más tarde, en su
obra Tótem y Tabú, Freud amplia
nuevamente su concepto de proyección, a condiciones no patológicas. En esta
oportunidad considera la proyección como un mecanismo por el cual percepciones internas,
provocadas por procesos ideacionales y emocionales conscientes, son proyectadas
en el mundo exterior.
A pesar del nuevo
sentido que adquiere el término proyección, el concepto sigue siendo utilizado
por muchos autores como mecanismo de defensa para liberar angustia, adjudicando
a otras personas, aspectos indeseables de uno mismo.
A pesar de la fecha
en que Freud introduce el término proyección, no es hasta 1939
en que las técnicas que hoy día son denominadas como proyectivas reciben
ese nombre. El psicólogo norteamericano L. K. Frank (1939) es quien elige el
término de técnicas proyectivas para aquellas pruebas cuyo estímulo es ambiguo
o de poca estructuración y da libertad de respuesta al sujeto sin que la persona sea del todo consciente
del objetivo que se persigue con dicha evaluación; lo que permite, de este
modo, que a través de la respuesta, se pongan de manifiesto, o se proyecten al
exterior, los estilos básicos de personalidad del sujeto y los estados transitorios
por los que atraviesa. Es importante resaltar
que Frank utiliza el término "proyección" en el sentido amplio
del concepto dado por Freud.
Para la fecha en
que Frank denomina a este tipo de pruebas como proyectivas ya eran conocidas
algunas técnicas cuyas características se ajustaban a dicha descripción, como
son:
• Técnica de asociación de palabras de Jung, que aparece en 1905.
• Test de las manchas de tinta de
Hemann Rorschach, en 1921.
• Test de apercepción temática, el conocido TAT de Murria, de 1938.
Rapaport (1959)
afirma que cuando se utiliza el concepto de proyección, hablando de tests
proyectivos, se habla en realidad de exteriorización y no de mecanismo de
defensa, expresa que lo que se entiende por proyección es lo que Frank formuló
al decir: " Cada individuo tiene un mundo privado que está estructurado de
acuerdo con los principios organizativos
de su personalidad y los tests
proyectivos estudian estos principios organizativos, induciendo al sujeto a
ponerlos de manifiesto utilizando un material no estructurado, que el sujeto
incorpora a su mundo privado ".
Las técnicas
proyectivas parten del presupuesto de que:
• Existe una estructura básica y estable de personalidad. Tal
estructura está integrada por ciertas dimensiones o rasgos que se encuentran organizados
en forma idiosincrásica. Las respuestas de los sujetos a estas técnicas
permiten explorar esa estructura.
• Facilitan alcanzar distintos niveles de profundidad en el
análisis de la estructura de la personalidad.
• Permiten establecer una relación entre el producto de la
ejecución en las pruebas y lo inobservable de la estructura de la personalidad.
El análisis de la estructura de la personalidad obtenida de esta forma
permitirá la predicción del comportamiento.
• Toda respuesta ante el material proyectivo no es casual, sino
que es significativa y será entendida como un signo de la personalidad del
sujeto.
• Cuanto más ambiguos sean los estímulos de una técnica
proyectiva, tanto más reflejarán las respuestas del sujeto, la personalidad del
mismo.
• El análisis al que son sometidas las respuestas de los sujetos a
las técnicas proyectivas tiene que ser fundamentalmente cualitativo y global.
Las técnicas
proyectivas tienen algunos problemas sin resolver como:
• La ausencia de un marco teórico homogéneo. El psicoanálisis ha sido
el marco teórico de mayor influencia en el uso de estas técnicas.
• Ausencia de tipificación de las consignas de aplicación, de los procedimientos
de calificación, corrección e
interpretación.
• Necesidad de formación intensa y extensa para trabajar el
proceso de interpretación de las mismas.
Jamás los tests
proyectivos pueden ser utilizados como medios únicos para el diagnóstico. La
información que ofrecen estas técnicas son hipótesis de trabajo que deben ser
corroboradas por otros tests cuantificables
Como son las
pruebas de inteligencia y de
personalidad y, por supuesto, por la entrevista al paciente y personas cercanas
a él. Un rasgo de personalidad obtenido en cualquier test será tenido en cuenta
si tiene consistencia estadística, es decir si se halla presente en varios
tests.
Las técnicas
proyectivas se clasifican en:
·
Estructurales: son aquellas técnicas que presentan al sujeto un
material visual, de escasa estructuración y él debe estructurar, ese material, diciendo
"qué es lo que ve" por ejemplo el Rorschach.
·
Temáticas: son técnicas que presentan, al sujeto, el material
visual con distintos grados de estructuración de contenido humano o parahumano y
el sujeto debe narrar una historia estructurando de ese modo el contenido de
dicho material. Ejemplo de técnica temática es el TAT de Murray.
·
Constructivas: son técnicas en que se entrega al sujeto material
de construcción, él debe organizarlo y construir algo de acuerdo a la consigna dada,
ejemplo el Test de la Casa Aberastury.
·
Expresivas: técnicas en las cuales se da al sujeto la consigna
verbal o escrita de dibujar una/s figura/s. Ejemplo son el test de la figura
humana, y el test de la familia.
·
Asociativas: técnicas en que se da al sujeto una consigna,
verbal o escrita. El sujeto debe expresar, de forma verbal o escrita, sus
asociaciones frente a palabras, frases o cuentos, ejemplo de ello son las
frases incompletas de Rotter.
1.10. Puntos de
contacto entre ambos modelos: Psicométrico y proyectivo
El enfoque
psicométrico y el proyectivo, a pesar de su aparente oposición en los objetivos
y procedimientos de evaluación, mantienen características comunes:
• Ambos enfoques asumen el criterio de la estabilidad de la
conducta.
• El procedimiento de evaluación, en ambos enfoques, se dirige a descubrir
las estructuras internas o características de personalidad del individuo, que
nos permitieran predecir su comportamiento.
• Se entiende la evaluación como una actividad independiente de la
intervención.
1.11. Clasificación de los tests
Los tests pueden
clasificarse de diversas maneras: por su forma, por el contenido, por el
objetivo que persigue, por la forma de aplicación, por el material con el cual
están hechos, etc.
• Ya hemos presentado un modo de clasificación de los tests en las
páginas anteriores, nos referimos a los tests psicométricos y a los proyectivos.
Estos instrumentos difieren en el basamento teórico que se puede utilizar para
la interpretación de las respuestas que ofrece
el sujeto, pero parten de la misma
génesis teórica donde lo que se intenta es descubrir las estructuras internas
de personalidad que permiten predecir el comportamiento de la persona, dado lo estable
de estas estructuras. Los instrumentos psicométricos y proyectivos difieren,
además, en los materiales que utiliza, en la tarea que se le impone al sujeto,
en la consigna, etc. Los alumnos pueden realizar la tarea: semejanzas y
diferencias entre ambos tipos de tests psicológicos.
• También, la clasificación de los instrumentos de evaluación está
en correspondencia al modo de aplicación de la prueba, como son los test
individuales y los colectivos. Es importante conocer cuáles son los tests que
pueden aplicarse de modo colectivo y cuales requieren de un proceder más
especializado. El test colectivo tiene la ventaja que reduce la influencia del
examinador sobre el sujeto y asegura
mayor uniformidad en el procedimiento de aplicación. En este curso se
estudiaran los test de aplicación colectiva, aunque estos instrumentos también
pueden ser aplicados de forma individual.
· Otra forma en que
se acostumbra a clasificar los test psicológicos es según los aspectos de la
conducta que miden. Esta clasificación es algo arbitraria, sin embargo,
presenta ventajas prácticas que hace que sea utilizada por algunos autores, ya
que, de forma rápida, permite encontrar el test que se busca. Ejemplo de tipos
de test de esta clasificación: Test de
inteligencia, test de personalidad, test de atención, tests de ansiedad, etc.
• Los test pueden clasificarse en dependencia del material que se utiliza
como son los Test de papel y lápiz, Test de ejecución, test verbal. En este
curso se estudiaran fundamentalmente los Tests de papel y lápiz.
1.12. Críticas a este tipo de pruebas psicológicas
Reforzamos la idea
acerca de que debemos ser conscientes de las posibilidades y limitaciones de
los instrumentos de evaluación psicológica, y recordamos lo dicho por Anastasi: "hemos de limitarnos a
contestar las preguntas que los tests pueden contestar, y no abusar de su
uso".
Uno de los
problemas más señalados en el uso de test psicométricos es la influencia que ejercen sobre los resultados
de la evaluación, la situación ambiental, en general, que rodea al sujeto,
incluyendo al examinador en particular (Anastasi, 1970). Tres son estos
efectos:
1.
Los efectos de la situación: se refiere a la contaminación de
los datos obtenidos en una evaluación debido a acontecimientos temporales que suceden
en torno al tiempo del examen, como pueden ser la influencia de factores
familiares o ambientales o profesionales o de otro tipo, lo que hace que la
ejecución del individuo se vea influenciada transitoriamente; pero el evaluador
lo puede interpretar como una característica permanente en esa persona.
2.
Las aptitudes de las personas no son la única causa que
contribuye a diferenciar la ejecución en las pruebas. La ejecución de los
individuos está muy relacionada con el contexto, pudiendo ser las diferentes interacciones
que tienen los sujetos con el ambiente, antes del examen, la causa de las
diferencias en la ejecución. Este tema es parte de la polémica generalidad-especificidad
de la conducta que se estudia mediante este tipo de instrumentos.
3.
Los efectos del examinador: se refieren a la influencia del
examinador y a la interacción entre el examinador y el examinado, como causa que afecta la ejecución del sujeto
en la prueba, y por ende a los datos recogidos.
Los efectos de la situación
y del examinador son variables que reducen la fiabilidad y validez de las
evaluaciones.
Las
"distorsiones" o "tendencias" o "estilos de
respuesta" influencian la ejecución de los sujetos en los tests; estas
variables son muy diversas, destacando: la simulación, la deseabilidad social y
las tendencias de respuesta:
La simulación, es
el intento de falsear las respuestas intencionadamente, tenemos ejemplos
cotidianos, como es la simulación de varias alteraciones comportamentales para
obtener la baja laboral. Aunque se han construido escalas dirigidas a detectar
la sinceridad en algunos cuestionarios de personalidad, el evaluador debe
preocuparse de contrastar por otras fuentes, lo más objetivas posibles, los
datos obtenidos mediante los tests de personalidad.
La deseabilidad
social es la tendencia a responder de acuerdo con estándares sociales
aceptables en la comunidad.
Las tendencias de
respuesta son las influencias que ejerce el tipo de alternativa de
respuesta ofrecido por la prueba sobre la respuesta del individuo.
Otras críticas importantes
a considerar en este tipo de instrumento:
Los estilos de
respuesta son otras de las variables que no se tienen en cuenta por estos
instrumentos. Diversos estudios indican lo inapropiado de medir características
de personalidad en personas de grupos étnicos minoritarios o en poblaciones
pertenecientes a condiciones socio-económicas y culturales diferentes con los
datos normativos obtenidos sobre otra población. Estos estudios sugieren que
puede haber patrones diferentes de respuesta significativos para los miembros
de minorías étnicas u otras culturas en los tests de personalidad y
psicopatología, o incluso, que los correlatos conductuales de los patrones de
respuesta sean diferentes para los miembros de esas poblaciones. Algunos
investigadores alegan que controlando los efectos de niveles educativos y socioeconómicos
desaparecen las diferencias, pero otros investigadores muestran que incluso, en
estos casos, existen diferencias estadísticamente significativas.
El tema requiere
todavía la atención detenida de los investigadores hasta poder establecer el
problema con claridad. En todo caso, la precaución es la recomendación
encarecida a la hora de aplicar instrumentos de evaluación psicológica, con
datos normativos correspondientes a una cultura diferente.
Indudablemente lo
anterior es una crítica social hacia los tests psicológicos que consiste en
acusar que la práctica evaluativa mediante estos instrumentos fomenta el
conformismo social; por supuesto que es así, pues esta práctica se corresponde
con una posición filosófica que niega el valor de lo social en la determinación
del psiquismo y por tanto, considera que las cualidades de los individuos ya
vienen dadas, y no van a cambiar, negando de ese modo posibilidades a las
personas que, por su extracción social han tenido menos posibilidades
económicas, educativas y culturales, lo que se pone de manifiesto en su
desempeño en los tests.
Consideramos como
la crítica más importante a los test
basados en rasgos estables (entendido el psiquismo como determinado,
fundamentalmente, de forma endógena), la posición que se ofrece desde la
concepción dialéctico- materialista, donde se entiende el psiquismo y su forma de expresión individual
como el resultado del devenir socio- histórico del hombre modelado por la
herencia cultural en la cual vive, y en
conjunto con el contexto situacional de la persona se pone de manifiesto en las
respuestas a los test.
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